Hotel Les Rotes, entre la naturalidad y el buen gusto

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Fideuà del Hotel Les Rotes, Dénia.

Fideuà del Hotel Les Rotes, Dénia.

La gastronomía en los hoteles es muy complicada. No es fácil que el cliente habitual se quede a comer y tampoco es muy común que el viandante de la calle entre a comer en él. Si a ello añadimos que el hotel se encuentra fuera del núcleo urbano, la dificultad es mucho mayor. Una de las iniciativas que deben tomar para que las propuestas sean atractivas es la variedad de gastronomía que ofrecer, sin encasillarse en ningún concepto culinario. Si a ello añadimos que el establecimiento se encuentra en una zona turística, las dificultades se disparan y se vuelven muy complejas, porque durante los meses de invierno la ocupación baja, disparándose en los meses veraniegos.

El año pasado ya pasé un par de días en el Hotel Les Rotes de Dénia (durante el curso de cocina que dimos en el Aticook by Pepe Cabrera) y me sorprendió la cocina que ofrecía allí Ricardo Giraldo. Una cocina en la que manda el producto, las materias primas, en la que se respeta los sabores naturales. Propuestas que enamoran al viajero, al gourmet o al viandante que llega a Dénia en busca de tranquilidad, diversión y de disfrutar de sus maravillosas playas. Ricardo sigue al frente de las cocinas y a su lado sigue Constantino Kotropulos, formando entre ambos un binomio que aúna profesionalidad, simpatía y naturalidad.

Croquetas de jamón.

Croquetas de jamón.

Ricardo es consciente que su clientela, como he dicho, es muy variada, y buena parte de ella es extranjera, por lo que la carta de este año, además de mantener algunos de sus clásicos ha incorporado algunos platos de cocina fusión como el ceviche de lubina con espárragos trigueros, tomate valenciano y, por supuesto, cilantro. Un ceviche más equilibrado, dónde mandan los toques vegetales y fructosos, gracias sobre todo gracias al espárrago; el toque de cilantro es muy leve, y le aporta un acertado frescor. A la típica ‘coca de dacsa’ de La Marina, Ricardo le da un toque exótico mexicano aportándole unos jalapeños, completando la coca con tiras de secreto ibérico (en vez de carnitas) y cebolla roja, que le aportan una acidez impecable.

Ricardo Giraldo sigue al frente de las cocinas y a su lado continua Constantino Kotropulos.

Ricardo Giraldo sigue al frente de las cocinas y a su lado continua Constantino Kotropulos.

Constantino es un buen conocedor del mundo del vino y, sabedor de mi pasión por los blancos, me presenta un vino gallego del Ribeiro Ailala, elaborado 100% con la variedad Treixadura.

De su paso por el restaurante Echaurren, Ricardo guarda la elaboración de las croquetas de jamón ibérico. Él le añade un poco de pollo de corral y el resultado no puede ser más impresionante. Un textura liviana, etérea, con un perfecto sabor y muy bien equilibrado. El ibérico proporciona intensidad, mientras que el pollo aporta dulzura y untuosidad. Para culminar una gran croqueta, el rebozado debe de ser perfecto. Ricardo utiliza miga de pan, lo que le aporta una gran jugosidad, y un gran bocado.

Dénia es famosa por su gamba roja, pero desde hace unas semanas se encuentra en paro biológico, una acción que asegurará futuras campañas. Y después de la gamba roja, lo más típico es el pulpo seco elaborado a la llama. Ricardo compra el pulpo, lo seca antes de que llegue la humedad y nos ofrece un pulpo majestuoso, carnal, de una gran carne blanca y de una inmenso sabor. El pulpo se ha secado con precisión, la carne posee tersura y un bocado delicado y exquisito. Aderezado con precisión con aceite y con unas gotas de limón que proporcionan un toque cítrico muy agradable. Para acabar, presenta también el final de la pata, que resulta también exquisito. Uno de los mejores pulpos secos que he probado.

Ricardo ganó el Concurso de Fideuà de Gandia en 2012 y en esta edición han quedado tercero, lo que hace que finalicemos la comida con su fideuà. Utiliza fideo del número dos, un fideo intermedio que coge muy bien el sabor y queda muy suelto, cogiendo muy bien el sabor, trasmitiéndolo muy bien al paladar, dejando un gran posgusto.

Pulpo seco.

Pulpo seco.

Mientras, hemos visto como el vino ha ido evolucionando. Si las primeras copas nos daba una divina mineralidad, acompañada de notas cítricas y las que trasmiten las frutas blancas (albaricoque), en la segunda parte de la botella surgen los especiados que le aportan un gran frescor y gran dulzura.

El postre nos ha hecho esperar y así poder disfrutar de su ‘coulant’ de chocolate. Hay que reconocer que ha valido la pena la espera. En la terraza que posee el hotel disfrutamos de un gran café y de una larga sobremesa. La tranquilidad que se respira en este hotel es muy apetecible.

Hotel Les Rotes. Carretera de Les Rotes, 85. Dénia (Alicante). Telf. 965780323.

Pedro G. Mocholí

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