Trufas Martínez, bocados exquisitos

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trufas martinez

Mis recuerdos de infancia siempre se ven endulzados, sobre todo los sábados por la tarde cuando mi abuelo Pere volvía a nuestra casa de La Punta después de haber disfrutado de una tarde toros. Muy cerca del coso de la calle Játiva y antes de coger el autobús, pasaba por la calle Ruzafa y se detenía en Trufas Martínez. Allí hacía acopio de un surtido de trufas y de los afamados Cubanitos. Los regalos dulces y golosos tenían destinatarios y estos no éramos otros que mis primas y un servidor. Sabedores de aquella situación, mis primas y yo lo solíamos esperarlo en la parada, a escasos metros de casa, y cuando llegaba el asalto era total en busca de aquel apreciado botín que a nosotros se nos antojaba deleitoso. Como piratas después de un abordaje, repartíamos minuciosamente el botín y, una vez repartido, cada uno poníamos rumbos diferentes conscientes del gran premio conseguido.

Desde entonces he sido un gran amante de Trufas Martínez y en la mayoría de situaciones imprevistas o de distinta índole el regalo a modo de presentación ha sido una caja de estas trufas que, sin duda, son un bocado exquisito. Por ello me hizo mucha ilusión cuando Esther Álvarez, propietaria y cocinera del Asador Alameda (plaza Félix Azpilicueta, 1. Fuenmayor) me confesó en mi última visita que ella también era una gran fan y consumidora de sus trufas duras.

Trufas Martínez se abrió al público en 1931, cuando Hilario Martínez y su mujer Antonia abren Chocolatería Martínez, un pequeño establecimiento en la calle Ruzafa. Sus inicios fueron humildes y muy trabajados para el matrimonio Martínez y su oferta de aquellos años se basaba en chocolate en tabletas, barritas y chocolate en polvo. Ese esfuerzo que realizan les convierten en toda una referencia en Valencia y gracias a ello a finales de la década de los años 40 realizan una importante reconversión, convirtiéndose en un establecimiento muy refinado. El primer cambio que realizan es una importante reforma en la que los materiales más nobles lucen en la fachada y en el interior de la chocolatería. Mármol, bronce y aparece el retablo realizado a mano y en que el autor se inspira en la historia del cacao, representado por las culturas mayas y africanas, que serán la base del futuro chocolate. Todos estos elementos los podemos encontrar en la tienda original situada en la calle Ruzafa, 12.

Pasa el tiempo y la consolidación es total. En los años 50 aparecen lo que serán sus productos estrellas: Cubanitos Martínez y las Trufas Clásicas y, posteriormente, sus Trufas Cubiertas, productos que se elaboran de manera artesanal y que en poco tiempo se convierten en referencia entre la sociedad valenciana de la época.

Las afamadas trufas de Martínez.

Las afamadas trufas de Martínez.

Así llegamos a nuestro tiempo, cuando en 1996 Mª Teresa Ricart, nieta de D. Hilario y tercera generación de la familia, se hace cargo de Trufas Martínez. Conocedora del prestigio de la empresa, Mª Teresa mantiene las Recetas Originales, los ingredientes y la elaboración artesanal de todos los productos. A finales de 2003, Mª Teresa inaugura un nuevo establecimiento en la calle Ignacio de Loyola, que se convierte en el nuevo obrador de la casa, preparándose para los tiempos actuales y seguir siendo toda una referencia entre los valencianos y la gran pasión que desarrollamos por los dulces de chocolate.

Aunque las trufas clásicas, las cubiertas o lo cubanitos siguen siendo los productos estrella, la oferta de Trufas Martínez ha crecido considerablemente. La oferta y la variedad de bombones artesanos es amplia y muy variada, tanto de forma cómo de sabores, al igual que sus tabletas de chocolate que las entramos con distintos grados de pureza, con leche, con almendras, avellanas o con tres chocolates. Han incorporado una variada oferta de chocolates con especias, entre las que encontramos: canela, hierbabuena, pimentón picante, orégano o sal Maldon.

No faltan los regalos personalizados para bodas, comuniones, bautizos, finales de curso, San Valentín, enamorados o regalos de empresa. Consciente de situaciones singulares, en Trufas Martínez también encontramos productos sin azúcar: bombones, tabletas o lenguas de gato. Por encargo podemos encontrar: piruletas, figuras y las tabletas con especias. Si usted es un apasionado chocolatero tiene que probar la nueva Tableta 100% Cacao, un chocolate elaborado por la variedad Ecuador 100% Orgánico. Y, por supuesto, tienen una larga lista de alérgenos por si usted tiene alguna intolerancia. También poseen un servicio de ‘chocografía’, gracias a al que se puede plasmar imágenes o texto a cualquier producto de Trufas Martínez.

Cubanito de Trufas Martínez.

Cubanito de Trufas Martínez.

No olvidan sus orígenes chocolateros y desde ya algún tiempo nos ofrecen la posibilidad de crear un chocolate a la taza en nuestra casa. Nos presentan un chocolate concentrado que se debe mezclar con leche caliente, el cual se irá deshaciendo hasta conseguir la textura deseada.

Por supuesto Trufas Martínez posee un servicio y una tienda online. Gracias a ella, podemos disfrutar de todos sus productos, en cualquier punto de España en el que estemos.

Vemos que con la llegada de Mª Teresa Ricart la oferta de Trufas Martínez se ha ampliado y diversificado, pero todos los productos que encontramos, tanto los más veteranos como las novedades, se siguen elaborando de manera artesanal, siguiendo las recetas originales que en su día diseñó un visionario del mundo del chocolate cómo fue Hilario Martínez. Enhorabuena.

Trufas Martínez. Calle Ruzafa, 12. Valencia. Tel. 96 351 62 89.
Trufas Martínez. Calle San Ignacio de Loyola, 20. Valencia. Tel. 96 385 10 11.

Pedro G. Mocholí

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